Una de las grandes limitaciones de los seres humanos, es el miedo. En el caso de las fobias, es un miedo irracional y persistente hacia una situación en particular, o hacia un objeto. Este miedo intenso
limita de sobremanera a la persona que lo siente, y evitará consciente o inconscientemente exponerse a tal situación u objeto.  

El miedo en realidad es una angustia que se experimenta ante un riesgo o un daño. Puede decirse que es saludable tener miedo, ya que su naturaleza es una emoción adaptativa. Si no sintiéramos ningún miedo, haríamos cosas arriesgadas de forma imprudente, sin frenarnos instintivamente, y las consecuencias pueden resultar hasta fatales. No debemos quitarnos la idea que un miedo
es una señal de alarma para poder evitar situaciones peligrosas que comprometen nuestro cuerpo.  

La diferencia entre el miedo y la fobia es su intensidad. El miedo aparece por circunstancias específicas que representan peligros, y guarda una proporción ante esta amenaza. La fobia es un miedo muy intenso que no tiene relación específica hacia un objeto. El afectado todo el tiempo reconoce que este miedo es irracional.